Comenzamos por el la biblioteca. Muy moderna. Lo que más nos sorprendió fue la cantidad de gente en el piso de las computadoras públicas. 150 pc y ni una sola libre. Pensar que nosotros somos dos y, si contamos los celulares que también tienen acceso a internet, tenemos 6 computadoras en casa.
El "underground tour" fue el equivalente a la visita guiada típica de cualquier nuevo puerto al que uno arriba. Seattle es la historia de una ciudad fracasada que tras el famoso incendio de fines del siglo 19 se reconstruye con mucho más éxito. Lo interesante es que en el downtown la reconstrucción es elevada. Es decir que el nivel original de la calle quedará ahora bajo tierra y la nueva acera al nivel del primer piso. Luego de una cómica introducción histórica, comenzamos la recorrida por 3 de los hoy conocidos "túneles" del centro. Sin duda algo diferente y particular.
El último punto de nuestra recorrida fue la zona de Space Needle. Es la famosa y típica torre singular de la ciudad de Seattle. No subimos, pero al lado había un museo al cual si entramos. Chihuly Garden and Glass. ¡Maravilloso! Esculturas totalmente vidriadas, colores vivios, vídeos de muestras all over the world. Tania resumió: "solo por esto valió la pena venir a Seattle".
Volvimos al hotel en el monorail, un tren eléctrico elevado. Pensamos: cuanto más útil y pintoresco que la rakevet hakala de Ierushalaim... Mañana nos espera un cruce fronterizo by train. Hasta la vista baby.
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